lunes, 20 de abril de 2015

El miedo, la ecuación y la gota salada

A veces me pierdo,
me busco en valles oscuros, 
pero no veo nada. 

Camino sobre el lodo, 
despacio pero seguro, 
hasta que llego a un hueco,
comienzo a caer sin sentir el final, 
de repente ¡PLUM! siento la caída, 
me quiebro unos huesos y me desmayo.

Pude haber detenido ese momento? 
me refiero a si pude evitarlo? 
creo que si, ¡NO! - Se que si! 

El cuento: 
Cuando caminaba sentí el lodo,
moviéndose poco a poco, 
el sonido del ambiente fue cambiando a uno mas amplio, 
las ondas de sonido ya no rebotaban al frente, 
se perdían en una oscuridad sonora, 
pero si, si, SI! 
me confíe y pensé que no volvería a caer, pero, 
acaso no tenia historia? 
o la intuición no me lo advirtió?

El problema: 
me aferro a la aventura, 
aquella de mis veintes, 
por la seguridad de un paso fuerte y tranquilo, 
tratando de doblegar el destino, 
siempre persiguiendo fantasmas.

La solución: 
no buscarme, 
no encontrarme, 
no sentirme en otras aves, 
ni volar con ellas, 
la mayoría vuelan muy bajo o alto, 
pero no a la altura de mis necesidades, 
entonces termino de nuevo caminando sobre el lodo, 
si, de nuevo en el valle, 
me reviento la columna, 
mi sangre la siento correr, 
sin embargo no es ese dolor el que me molesta, 
es al estúpido recuerdo de haberlo sabido.

El atajo: 
No existe, 
es destino permanente, 
nada oculto, 
serpiente sigilosa y maldita que me confunde, 
no hay un camino corto, 
el corto es relativo al largo y da siempre la tangente. 

La estúpida suma, 
la cabróna división y la, si, SI! la puta resta, 
nada es igual a nada, 
siempre una ecuación,
en la que la matemática es la única que no se equivoca. 

Entonces me acusan de calculadora, 
como que si fuera una maquina que no sangra
y de nuevo la gota salada.

Esa gota salada tan grande y tan gorda, 
como que si no me hubiese asqueado ya, 
la gordura de los sentimientos perdidos 
en aquel infinito recuerdo de levantarme y volver a caer...

... pero, ahí vamos de nuevo, 
es simple, comenzamos con miedo, 
luego tenemos la ecuación y de ultimo? 
la gota salada y la coña bien saldada, 
no jodas! 

1 comentario:

hans velasquez dijo...

Interesante propuesta, Honatás